El pasado 2 de diciembre ha entrado en vigor una nueva normativa en España que obliga a empresas y particulares que realicen actividades de hospedaje o alquiler de vehículos a recopilar una serie de datos personales de sus clientes que ha generado un gran revuelo. Abstrayéndonos de la polémica generada, la tecnología actual podría resultar muy útil para facilitar a los usuarios el envío de estos datos.